Dejar de fumar y engordar: ¿mito o realidad?

Sep 14, 2018 0 Comentarios por

Dejar de fumar y engordarDejar de fumar y engordar suelen ser dos conceptos que, tradicionalmente, aparecen relacionados. Abandonar el tabaco puede ser una de las decisiones más importantes y positivas que tomemos para sentirnos mejor. Todos conocemos los perjuicios que tiene para nuestra salud y, los riesgos que conlleva mantener este hábito en el tiempo.

A pesar de esto, uno de los principales temores que pueden surgirnos es que, al dejar de fumar, subamos de peso. De hecho, en muchas ocasiones, ésta puede ser una de las principales razones por las que muchas personas no se atreven a abandonarlo.

Sin embargo, si conocemos los mecanismos por los cuales se puede generar este aumento de peso, será más sencillo evitar que suceda. ¡Dejar de fumar sin engordar es posible!

¿Qué consecuencias tiene el tabaco en nuestro organismo? ¿Por qué engordamos al dejar de fumar y qué podemos hacer para evitarlo? En el post de hoy vamos a responderte a todas estas cuestiones. Presta atención y toma nota.

¿Por qué es malo fumar?

Si bien sabemos que fumar es malo para la salud, nunca está de más recordar las consecuencias que el tabaco provoca en nuestro organismo:

  • Enfermedades pulmonares
  • Bronquitis crónica
  • Enfermedades coronarias
  • Principal causa de un 30% de cánceres (según datos del Ministerio de Sanidad)
  • Envejecimiento prematuro de la piel
  • Alteración de los sentidos, como el gusto y el olfato

¿Por qué se engorda al dejar de fumar?

Aunque no sea algo generalizado, sí es cierto que muchas personas suben de peso cuando dejan de fumar. De hecho, así lo demostró un metaestudio realizado en la Universidad de Tasmania, Australia, en el año 2015.

Por lo visto, la principal razón por la que se engorda al dejar de fumar, está en la forma en la que la nicotina afecta a nuestro organismo:

  • La nicotina acelera el metabolismo, quemando un número mayor de calorías que una persona que no tiene nicotina en su cuerpo.
  • Al eliminar la nicotina de nuestro cuerpo, se deja de generar tanta adrenalina, lo que provoca que las necesidades de glucosa aumenten y, con ello, aumentan los niveles de ansiedad.
  • Cuando se deja de fumar, el sistema digestivo funciona mejor, ya que se asimilan mejor los nutrientes, mientras que los intestinos hacen mejor su trabajo.
  • Al abandonar el tabaco, el gusto y el olfato vuelven a funcionar de forma óptima, por lo que los alimentos saben y huelen mejor.

Además, también es importante tener en cuenta que al dejar el hábito del tabaco, muchas veces buscamos otro que lo sustituya, siendo la comida el mecanismo sustitutivo más habitual.

¿Cómo evitar dejar de fumar y engordar?

Si preparamos nuestro cuerpo y mente, con facilidad podremos controlar mejor la ganancia de peso tras dejar el tabaco.

A nivel físico

  • Mantén unas rutinas de comida constantes: come más o menos a las mismas horas, no abuses de los excitantes (café, té) y, planifica los menús para evitar las improvisaciones.
  • No recurras alimentos procesados para calmar el posible “vacío” que puedas sentir cuando se acerque la hora del cigarrillo. En su lugar, recurre a alternativas saludables: fruta, frutos secos, yogur natural sin azúcar, algún tentempié con pan integral, etc.
  • Haz ejercicio regularmente. Te ayudará a mantenerte en forma y a eliminar la ansiedad. Además, notarás cómo aumenta tu rendimiento y resistencia tras dejar de fumar.

A nivel psicológico

  • Ocupa la mente. Si pasas mucho rato delante del televisor, corres el riesgo de recurrir al picoteo. Busca actividades que ocupen tu tiempo: lee, haz excursiones, busca actividades al aire libre, haz deporte, etc. Cuanto más activo estés, menos pensarás en el tabaco.
  • La ansiedad puede hacer que recurras a la comida para intentar calmarte. Para evitarlo, busca acciones que te ayuden a controlar la ansiedad ¡Tal vez puede ser un buen momento para practicar actividades como el yoga y la meditación!
  • Si no consigues controlar los impulsos por ti mismo/a y, comienzas a experimentar una subida de peso, es un buen momento para buscar la ayuda de un profesional, principalmente un psicólogo, junto con un dietista-nutricionista para que te ayude a pautar tu alimentación y a bajar de peso.

Si estás pensando en dejar de fumar pero te preocupa ganar peso, solicita una visita informativa gratuita rellenando el formulario que encontrarás arriba a la derecha de esta misma página. Contactaremos contigo para informarte de las opciones que tenemos para tu caso.

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